viernes, 28 de septiembre de 2012

Buscarán dar utilidad al acervo en la fonoteca

MILENIO • 


Con proyectos en puerta el Archivo Histórico y el Cronista están en pláticas con la UAT, para encontrar una mayor utilidad a los 5 mil discos.

El pasado mes de agosto en la presentación de la Gaceta, órgano de Difusión del Archivo Histórico “Carlos González Salas” que se marca con el número 3 de los meses de mayo- agosto de 2012, un incidente puso al descubierto un tema desconocido para muchos; el destino y existencia la fonoteca municipal, compuesta de casi 5 mil piezas de vinilo.

El aquella ocasión se dedicó casi por entero el número como un homenaje al cronista, investigador, historiador local y presbítero Carlos González Salas, recordado, amado y querido por muchos.
Las memorias, anécdotas fueron fluyendo y entonces en el momento quizá menos esperado, la doctora Ana Elena Díaz Alejo, otra gran promotora de la ciudad, pidió la palabra para hablar por lo que dijo en su momento, era un verdadero atentado contra los documentos que se alojan en lo que ahora es el Archivo Histórico, situado en Calle Lauro Aguirre105 de la colonia Melchor Ocampo, en el segundo nivel de lo que hoy son las instalaciones de la Casa de la Cultura.

Cabe mencionar que éste de debe ser un tema que requiere otro análisis pues no sin razón la doctora en Filosofía y Letras, terminó muy molesta ese día. Siendo ella la Asesora Editorial, se percató que por más de dos semanas ante las altas temperaturas por la falta de aire acondicionado, fueron expuestos documentos que forman parte importante de la memoria histórica de nuestra ciudad.

Por su parte la alcaldesa Magdalena Peraza Guerra, que asistió a la presentación, señaló, se encontraba enterada de estos hechos y que incluso ya tenía destinado dónde quedaría el Archivo. Había pensado en trasladarlos al proyecto terminado de restauración de lo que será el nuevo edificio ex IRBA.

En aquella misma serie recriminaciones, surgió, acaso algo desmedidas para unos, acertadas para otros, la observación de la cronista de Tampico Alto, escritora e historiadora, María Luisa Herrera Casasús.

Herrara Casasús, mencionó que ante el peso de los discos de vinilo, y lo inadecuada de la construcción para alojar el peso de estos (y suponemos del propio archivo) se corría el peligro de que todo se vinera a bajo, por consiguiente de una catástrofe, tratándose de la Casa de la Cultura.

Quizá un poco duro el comentario, la cronista señaló frente aquel auditorio, que no se podía garantizar cuántos de esos discos servían; que esos discos no pertenecían allí y que, era mejor terminarán fuero del archivo o en un basurero.

En muchos de los rostros se pudo observar sorpresa. Esto a 15 años de su fundación un 22 de junio de 1997 por iniciativa de José Castañeda, músico e investigador de la ciudad de Tampico.