domingo, 27 de abril de 2008

En riesgo la memoria de Tampico

Miguel Dominguez / Milenio, 27, Abril 2008


Necesario resguardar a través de digitalización o microfilms.

Parte del acervo que resguarda el archivo histórico, se encuentra en riesgo por el paso del tiempo que hace estragos en el papel; los expertos proponen algunas medidas basadas en la tecnología.

El archivo histórico de Tampico debe someterse a un proceso de resguardo de la información por el riesgo que implica el mal estado de parte de los documentos que lo integran, particularmente los pertenecientes al siglo XX, pues la calidad del papel no ha permitido su conservación íntegra, caso contrario algunos legajos del siglo XIX que se mantienen en buen estado gracias a que en ese entonces el papel se fabricaba a base de algodón, según el investigador José Castañeda.

El historiador, quien ha participado en el archivo histórico en diversas investigaciones, expresó que el resguardo es urgente en el caso de algunas áreas específicas, por ejemplo en la hemeroteca, cuya colección de periódicos de los primeros años del siglo XX se encuentra en muy mal estado. Castañeda hace especial énfasis en los ejemplares del periódico el Mundo que documentan buena parte de la historia de Tampico durante el siglo pasado.

Para el resguardo del archivo histórico, existen dos opciones según el investigador: una es la digitalización, que implica guardar en cd´s o archivos de computadora todos los documentos y la otra es el proceso de microfilms, a través del cual se hace una reproducción exacta del documento original, representada a un grado de reducción determinado sobre un soporte fotográfico.
Marco Antonio Flores, el cronista adjunto de la ciudad, se inclina por una combinación de ambos métodos, microfilmar la mayoría de los archivos y digitalizar algunos.

"El sistema de microfilmación, es viable y confiable, nos permite una conservación mayor. Hay archivos de microfilmación que tienen más de setenta años y están en perfecto uso y condición".
Para sustentar su argumento, Flores explica que de ser sometido a este proceso, la
totalidad del Archivo Histórico de Tampico cabría aproximadamente en una caja de 2×4 metros, y la consulta sería más efectiva, por medio de máquinas microfilmadoras, mientras que "la digitalización implica el utilizar elementos temporales, tecnología que rápidamente se vuelve obsolescente".

Archivo en las alturas

Durante un foro realizado por Milenio Diario de Tampico a finales del año pasado, la historiadora María del Pilar Sánchez, propuso un proyecto para mejorar la operatividad del archivo.

En su propuesta, la investigadora pone especial énfasis en la construcción de un edificio idóneo para resguardar un archivo histórico, que de entrada debería constar de dos plantas, la baja, funcionaría como repositorio documental histórico debidamente clasificado, pues por el peso del papel, resulta riesgoso que se mantenga en una planta alta, como ocurre actualmente.


En opinión de José Castañeda, el hecho de que el archivo se encuentre en el segundo piso de la Casa de la Cultura no representa un problema, pues existe un peritaje que da fe de la viabilidad de su ubicación actual; además expresó, en las ciudades propensas a las inundaciones como Tampico, resulta más seguro que los documentos históricos se resguarden en segundos y hasta en terceros pisos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

El Consejo Universitario de la UNAM, en su sesión ordinaria de este 15 de diciembre de 2016,
aprobó emitir el siguiente pronunciamiento sobre el proceso de discusión para la eventual
aprobación de una Ley General de Archivos:
 
1. Los archivos históricos deben ser públicos y de interés general y deben considerarse fuentes
de acceso público. Ello implica que ha de garantizarse el acceso a la documentación histórica y
la misma debe preservarse intacta.
 
2. En atención al principio de “máxima publicidad”, contenido en el artículo 6º constitucional,
resulta fundamental garantizar que la documentación sólo permanezca en archivos de
concentración con causa legal justificada. La información debe contenerse en archivos históricos.
Ha de definirse un plazo temporal para su traslado a los mismos.
 
3. Resulta necesario impulsar una política de autonomía en materia archivística, respaldada por un
presupuesto suficiente que asegure la profesionalización de los procesos de valoración de la información,
el respeto a aquellos archivos históricos que por largo tiempo han constituido una pieza fundamental
para el trabajo histórico, el patrimonio cultural y la construcción de la memoria, así como la
implementación de una política pública que no esté supeditada a formas de control político.
 
4. Dada la importancia de esta materia, es decisivo que se realice una amplia consulta a la sociedad y a l
a academia y se genere un proceso de deliberación público y abierto.